top of page

CÁLCULOS DE URATO EN LOS PERROS DE RAZA DÁLMATA

  • Foto del escritor: Jennifer Martín
    Jennifer Martín
  • hace 1 día
  • 14 Min. de lectura

La raza dálmata es una de las más antiguas y saludables que existen, sin embargo, hay patologías que pueden afectarle y que debes conocer, hoy exponemos en esta entrada de blog de la aefd un artículo sobre los cálculos de urato. Que no cunda el pánico, ya que en caso de afección, se pueden tratar, controlar o seguir y con una alimentación adecuada el dálmata puede no presentar nunca este problema.


Los cálculos, ya sean de estruvita, oxalato o urato no se deben asociar sólo al factor genético, sería una falacia, pues éstos pueden presentarse o no dependiendo de otros factores, por ejemplo el mal cuidado en la alimentación e hidratación del dálmata ya que ello influye mucho en su salud.

Es importante señalar esto puesto que al igual que en las personas, hay patologías que pueden presentarse o no y no por ello dependen de su genética en concreto o su predisposición, sino de sus hábitos y su cuidado, por ejemplo, una persona que lleva una mala alimentación, con obesidad y que no hace ejercicio tiene una mayor predisposición a sufrir un infarto, aunque no sea por cuestiones genéticas y esto depende de muchos otros factores.


Basado en estudio realizado por: Lara Martínez Lasanta



1.    INTRODUCCIÓN

 

La formación de cálculos o urolitos es un trastorno bastante común en los perros, estos pueden ser de diferente composición: estruvita (39%), oxalato cálcico (36%), mixtos (10 %) y, por último, los de purina (uratos) (4%). Estos últimos son poco comunes, sin embargo, en los perros de raza Dálmata debido a una endocrinopatía hepática, representan la mayoría de los casos. Esta condición, puede venir dada por alteraciones hereditarias, congénitas o adquiridas. Además, son varios los factores que predisponen a esta patología, tales como: sexo, raza edad, pH urinario,  y sobre todo, la alimentación.

 

La urolitiasis en perros es un trastorno bastante común, ya que, aproximadamente, el 18 % de las consultas veterinarias de los perros cuyas afecciones son del tracto urinario inferior son las urolitiasis (Figura 1). Además, con frecuencia, se trata de un problema recurrente, siendo así necesaria o bien una cirugía para retirar los cálculos o urolitos, o la aplicación de medidas dietéticas y/o médicas para evitar su reaparición.


 Principales afecciones responsables de las enfermedades del tracto urinario inferior (Ludich et al. 2000)
Figura 1: Principales afecciones responsables de las enfermedades del tracto urinario inferior (Ludich et al. 2000)


Tienen diferente composición y pueden estar formados por uno o varios tipos, estos últimos se denominan compuestos. La identificación del tipo o tipos es fundamental para aplicar el tratamiento terapéutico o preventivo. Los urolitos más comunes son los de estruvita (39%), los de oxalato cálcico (36%), los mixtos (10 %) y los de purina (uratos) (Figura 2).


omposición mineral de los urolitos caninos
Figura 2: Composición mineral de los urolitos caninos presentados en 2019 ("2019 Minnesota Urolith Center Global Data." generated by Minnesota Urolith Center, March 2020).


Aunque los cálculos de purina no son muy comunes, los perros de raza Dálmata pueden llegar a presentar la mayoría de los casos. Esto se debe a una endocrinopatía hepática del transporte de uratos, ya que en esta raza la mayor parte del urato filtrado por los glomérulos no se reabsorbe, si no que la secreción tubular continúa y, en consecuencia, la excreción de ácido úrico es alta. Además, dentro de la misma raza, los machos están más predispuestos a padecer este tipo de cálculos.

 

Por otro lado, debido al defecto que tienen los Dálmatas en el trasporte de aniones de urato, los niveles de ácido úrico de estos son superiores en comparación con otras razas. Por todo ello, esta raza tendría una mayor cantidad de ácido úrico en sangre y una predisposición a la posible formación de cristales de urato, lo que sugeriría una mayor facilidad para la formación de cálculos de urato (Figura 3).



2.    ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DEL APARATO URINARIO DEL PERRO

 

El aparato urinario está compuesto por dos riñones y las vías urinarias (uréteres, vejiga y uretra) (Figuras 4 y 5). Realiza fundamentalmente, las siguientes funciones:

 

                        a) Eliminar los productos del metabolismo.

                        b) Mantener la homeostasis.

                        c) Regular la eritropoyesis.

                        d) Regular la tensión arterial.


Aparato urogenital masculino canino
Figura 4. Aparato urogenital masculino canino (Dyce et al., 2010). 1.Riñón derecho. 2.Uréter. 3.Vejiga. 4.Testículo. 5.Epidídimo. 6.Cordón espermático. 7.Anillo vaginal. 8.Conducto deferente. 9.Próstata. 10.Cuerpo esponjoso. 11.Ms. Retractor del pene. 12.Cuerpo cavernoso. 13.Glande. 14.Hueso peneano. 15.Cavidad prepucial. 16.Prepucio. 17. Recto.



Aparato urogenital femenino canino
Figura 5. Aparato urogenital femenino canino (Dyce et al., 2010). 1.Riñón derecho. 2.Uréter. 3.Vejiga. 4.Ovario. 5.Oviducto. 6.Cuerno uterino. 7.Cuello uterino. 8.Vagina. 9.Uretra. 10.Vestíbulo. 11.Clítoris. 12.Vulva. 13.Proceso vaginal. 14. Recto

Riñones

Los riñones son unos órganos pares, que están externamente envueltos por una capa fibrosa. Estos se encuentran situados retroperitonealmente, y el derecho está situado más craneal que el izquierdo.

La función de los riñones es la eliminación de desechos y el mantenimiento del equilibrio ácido-básico e hidroelectrolítico. Asimismo, participa en mecanismos endocrinos, relacionados con la regulación de la presión arterial y la formación de células sanguíneas.

Por otro lado, se tratan de unos órganos en los cuales se pueden desarrollar en su interior cálculos provocando un grave problema.


Uréteres

Los uréteres son unos túbulos con un revestimiento muscular y con un calibre bastante uniforme. El recorrido que siguen difiere entre hembra y macho. En este último, el uréter atraviesa el mesoducto deferente y el ligamento lateral de la vejiga y en las hembras el ligamento ancho del útero.

La función de este órgano consiste de transportar la orina desde el riñón hasta la vejiga. Además, en estos túbulos se pueden atascar cálculos procedentes de los riñones causando obstrucciones.


Vejiga urinaria

Se trata de un órgano hueco músculo-membranoso que almacena la orina hasta que es expulsada al exterior. En este órgano es común encontrar cálculos en su interior.

  

Uretra

Es un órgano tubular que comienza en el extremo caudal del cuello de la vejiga y desemboca en el exterior a través del orificio uretral externo situado en el pene o en el pene o en el meato uretral, según sean machos o hembras, respectivamente.

La uretra tiene una doble función, tanto como urinaria como reproductora en el caso de los machos. Además, también se pueden causar obstrucciones por culpa de los cálculos procedentes de la vejiga.





3.    PROCESO DE FORMACIÓN DE LA ORINA


El proceso de formación de la orina comienza en el riñón, donde son filtradas elevadas cantidades de líquido, el cual puede ser o bien plasma sanguíneo, productos orgánicos del metabolismo o sustancias nocivas exógenas las cuales no son catabolizadas.

En primer lugar, se forma la llamada orina primaria, la cual es isoosmótica e isotónica, conteniendo la misma concentración de sustancias en el plasma de la sangre, pero libre de grandes moléculas proteicas. Este primer filtrado se modifica mucho gracias a la reabsorción selectiva de sustancias valiosas, que pueden ser reutilizadas por el organismo, y también, mediante la concentración y secreción de productos de desecho. Así pues, se produce la orina secundaria, la cual contiene solo 1 – 2 % de la primera orina filtrada.





4.    FORMACIÓN DE LOS CÁLCULOS


La urolitiasis puede ser una consecuencia de alteraciones hereditarias (ej: Dálmata, Terranova), congénitas (ej: malformaciones urogenitales) o adquiridas (cistitis, alteraciones metabólicas...) que provocan un aumento del contenido de minerales en la orina. La orina tiene como principal función eliminar residuos y componentes tóxicos los cuales se acumulan en la sangre. A través de esta, son eliminadas la urea y otras sustancias como ácido úrico, creatinina u oxalato. Cuando la concentración de ciertos minerales en la orina es alta favorece su precipitación en forma de cristales, y si supera un determinado nivel, se forman los cálculos urinarios o, también llamados, urolitos. Cuando empiezan a precipitar los cristales en la orina, se dice que esta se encuentra sobresaturada.

Para poder identificar a los perros que están predispuestos a para la formación de urolitos se ha utilizado la determinación de la sobresaturación relativa (SSR) de la orina con minerales específicos. Dicha sobresaturación de la orina consiste en la fuerza motriz de los cristales dentro de las vías urinarias.

En una solución simple, una SSR inferior a uno corresponde a la zona de insaturación y una SSR superior a uno indica la zona sobresaturada.

Sin embargo, como la orina es una disolución compleja, cuando está sobresaturada, con un flujo urinario significativo, junto a inhibidores de la cristalización y de las fuerzas iónicas, se puede evitar la formación de cálculos (zona metaestable). Hay diferentes zonas de saturación: la insaturación, la zona metaestable y la sobresaturación (Figura 6).


Sobresaturación relativa de la orina
Figura 6. Sobresaturación relativa de la orina (Stevenson y Rutgers, 2006).

Hay diversos factores que pueden influir en el grado de saturación de la orina: el pH urinario, la retención urinaria, la magnitud de la excreción renal de cristaloides y, por último, una baja concentración de los inhibidores de la cristalización de la orina.

La primera etapa del desarrollo del urolito es la nucleación, la cual es la formación de un nido cristalino, llamado embrión. Esta fase es dependiente de la sobresaturación de la orina junto con sustancias calculogénicas. Seguidamente, se produce un crecimiento del cristal, y junto con unas condiciones favorables, se formarán cristales de mayor tamaño gracias a la agregación de unos cristales con otros.

Los urolitos formados pueden llegar a atravesar partes de las vías urinarias o, incluso, ser evacuadas, disolverse espontáneamente, volverse inactivos o seguir creciendo.





5.    FISIOPATOLOGÍA


En el metabolismo de los nucleótidos de purina, el ácido úrico es uno de los productos de degradación. Hay diferencias según el perro sea de raza Dálmata o no, ya que si no lo es casi todo el urato formado es metabolizado por la uricasa hepática a alantoína, la cual es muy soluble y excretada por los riñones (Figura 7). Sin embargo, en los Dálmatas solo se convierte en alantoína el 30 – 40 % del ácido úrico, dando lugar a un aumento de los niveles séricos y de la excreción de urato. El mecanismo defectuoso del ácido úrico conlleva, probablemente, alteraciones en la ruta hepática y renal, aunque no se conoce este mecanismo con exactitud. Asimismo, en estos perros, es probable que la urolitiasis se herede de forma autosómica recesiva, aunque no hay una unanimidad sobre la existencia de una alteración en el metabolismo de las purinas dependientes del sexo que justifique una mayor afectación en los machos. Según Strain, 2004, se aceptaría esta hipótesis debido a sus diferencias anatómicas, ya que hay otras patologías, tales como la sordera y enfermedades de la piel, que afectan a los dos sexos por igual.


Por otro lado, cualquier disfunción hepática grave podría predisponer al perro a este tipo de urolitiasis, aunque existe una predisposición en los perros que presentan shunt portosistémico (SPS) (congénitos y adquiridos). En estos perros la disfunción hepática puede estar asociada con una reducción de la conversión hepática de ácido úrico a alantoína y de la de amoníaco a urea, provocando así hiperuricemia e hiperamoniemia, pero se desconoce el mecanismo exacto.

 

Por último, en cuanto a los perros de otras razas sin SPS pero con urolitiasis de urato se sabe relativamente poco, aunque se ha sugerido una predisposición en los perros de raza Bulldog Inglés.


Ciclo normal de degradación de las purinas
Figura 7. Ciclo normal de degradación de las purinas (Adaptado de Stevenson y Rutgers, 2006).



6.    FACTORES PREDISPONENTES/RIESGO

 

Son varios los factores que predisponen a esta patología tales como: sexo, raza edad, pH urinario, alimentación y cuidados.


Sexo

Dentro de la misma raza, los machos están más predispuestos a padecer este tipo de cálculos, en este caso la predisposición es mayor a un 85%. Esto podría deberse a la diferente composición de la orina entre machos y hembras, aunque se desconoce la causa.

 

Raza

Por otro lado, los niveles de ácido úrico en sangre en los perros de raza Dálmata son superiores en comparación con otras razas. Esto es debido a su defecto en el transporte de aniones de urato.

Sin embargo, también hay otras razas predispuestas, tales como: Bulldog Inglés, Schnauzer Miniatura, Shih Tzu, Yorkshire Terrier…

 

Edad

En los perros de raza Dálmata pueden aparecer a cualquier edad, pero es más común que aparezcan entre 1 – 4 años. Por otro lado, en otras razas el intervalo de aparición es de 3 – 6 años, o menores de un año si presentan SPS.

 

pH urinario

Debido a que las purinas son menos solubles en pH ácido, la acidez de la orina promueve la formación de este tipo de cálculos; aunque también se puede presentar en orinas neutras.


Alimentación

La dieta administrada puede influir en la composición de la orina, por ejemplo, una dieta rica en vísceras, ya que al contener un alto contenido de purinas predispone a los cálculos de urato. A este tipo de dietas habría que sumarle un escaso consumo de agua.

 

Otros

Aguantar la orina puede aumentar el riesgo, cuándo un perro orina poco o aguanta la orina por tiempos prolongados, los minerales se concentran y permanecen más tiempo en la vejiga, facilitando que el ácido úrico precipite y forme cristales o piedras.

 

Por último, este tipo de cálculos también podrían estar causados por una alteración genética hereditaria en el metabolismo del ácido úrico o por una disfunción hepática.




7.    MANIFESTACIONES CLÍNICAS


La sintomatología clínica de la urolitiasis es debida, principalmente, a la irritación de la mucosa del tracto urinario inferior, la cual provoca signos de uretritis y/o cistitis, tales como polaquiuria, disuria, estranguria y hematuria. Asimismo, en ocasiones, pueden ocurrir obstrucciones uretrales, las cuales están consideradas una urgencia tanto médica como quirúrgica.

Por otro lado, también pueden causar pielonefritis, obstrucción urinaria, reducción de la masa renal, hiperazoemia e insuficiencia renal, o, por el contrario, ser asintomáticos.


(Orina muy oscura/turbia, presencia de sangre, olor inusual, postura prolongada al orinar, intentos frecuentes de orinar sin éxito...)





8.    DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL


Otros tipos de afecciones que pueden causar la misma sintomatología, existiendo o no obstrucción uretral, son las infecciones del tracto urinario inferior (ITU), los pólipos y las neoplasias, las cuales pueden ser diferenciadas a partir del urocultivo y mediante diagnóstico por imagen.

 

 


 

9.    PRUEBAS DE DIAGNOSTICO


Análisis de orina

Según el tipo de cálculo, la presencia o ausencia de infección y la alimentación, el pH urinario varía. En general, los urolitos de urato tienden a estar asociados con un pH ácido o neutro.

 

Por otro lado, puede existir cristaluria (Figura 8) sin urolitiasis y urolitiasis sin cristaluria. Asimismo, los cristales que se encuentren en la orina no son representativos del tipo de urolito, ya que pueden ser signo de otra patología; por ejemplo, los cristales de urato amónico pueden ser signo del SPS.


Imagen al miscroscopio de sedimento urinario canino con cristal de urato de amonio
Figura 8. Sedimento urinario, se puede apreciar en el centro de la imagen un cristal de urato de amonio (Suarez-Rey et al., 2017).

Por último, es importante realizar el análisis de las muestras de orina antes de los 30 minutos después de su obtención y no guardarlas en el frigorífico, para evitar la posible formación espontánea de otros tipos de cristales (estruvita u oxalato cálcico).

 

Cultivo de orina

Para determinar si hay una infección urinaria, se deberían realizar tanto un cultivo de orina como un antibiograma. Asimismo, puede ser interesante la realización de un cultivo bacteriológico de la parte interna de los posibles cálculos inducidos por infección, ya que las bacterias presentes en la orina podrían no ser las mismas que las de los urolitos.


Técnicas de diagnóstico por imagen

La radiología y ecografía abdominal son importantes para verificar la presencia (solo visibles si son > 3 mm, en ambas pruebas), su localización, número, tamaño y forma. Los cálculos de urato al ser radiolúcidos, en radiología es necesario realizar una cistografía de doble contraste (Figuras 9 y 11). Sin embargo, en el caso de la ecografía no se necesita aplicar contraste.


Imagen uretrocistograma de contraste positivo retrogrado de  dalmata con urolitos en vejiga y uretra
Figura 9. Uretrocistograma de contraste positivo retrógrado de un dálmata de 4 años que ilustra numerosos urolitos en la vejiga y la uretra (Osborne et al., 2009).

ecografia perro abdominal con sedimento urinario con cristales
Figura 10. Ecografía abdominal de la vejiga urinaria donde se puede apreciar un sedimento urinario compatible con cristales (Sosa Barrios, Burguera Vion & Rivera Gorrín, 2020)

cistograma de doble contraste de dalmata con urolitos
Figura 11. Cistograma de doble contraste de un dálmata de 4 años donde se pueden observar 3 urolitos (Osborne et al., 2009).

Aunque con las otras pruebas citadas anteriormente puede ser diagnosticada dicha patología, se ha empezado a utilizar pruebas de diagnóstico por imagen más avanzadas, como sería la Tomografía Computarizada (TC).

Por último, en el caso de que se quiera verificar la presencia de cálculos en la uretra, sería necesario una urografía retrógrada de contraste y una urografía excretora en el caso de que fueran cálculos renales.





10.    TRATAMIENTOS, DIETA Y SUPLEMENTOS


Dietas

(Solo bajo supervisión veterinaria y/o expertos en nutrición canina, es MUY IMPORTANTE leer las contraindicaciones de uso en piensos y latas)


Barf - Dieta natural


La dieta BARF para dálmatas con predisposición a cálculos de urato debe ser baja en purinas para reducir los niveles de ácido úrico, lo cual es crucial debido a su metabolismo único. Es fundamental consultar a un veterinario o nutricionista canino antes de realizar cambios en la dieta para asegurar que se cubran todas sus necesidades nutricionales de forma segura. 


Principios Clave de la Dieta:

  • Bajo contenido en purinas: El objetivo principal es minimizar la ingesta de purinas, que son las precursoras del ácido úrico.

  • Proteínas de alta calidad.

  • Carbohidratos complejos (harinas integrales, frutas, verduras con bajos niveles de purinas).

  • Bajos niveles de grasa (la grasa favorece la formación de ácido úrico en los riñones).

  • Alta humedad: Una dieta con alto contenido de agua ayuda a diluir la orina, lo que dificulta la formación de cristales y piedras. La comida húmeda (BARF) es ideal para esto.

  • Dieta sin sal.

  • pH de la orina alcalino: La dieta debe ayudar a mantener un pH de la orina ligeramente alcalino (idealmente por encima de 7) para disolver los cristales de urato.

  • Hidratación constante: El perro debe tener acceso libre a agua fresca y limpia en todo momento. 


Alimentos Recomendados (se deben priorizar alimentos con bajo o moderado contenido de purinas y que favorezcan la alcalinización de la orina):

  • Proteínas magras (bajo en purinas): Pollo, pavo, huevo, queso o yogur bajos en grasa.

  • Tripa verde cruda: Es una excelente fuente de nutrientes y baja en purinas.

  • Verduras: Zanahorias, brócoli, calabaza, calabacín (evitar las espinacas y el espárrago).

  • Frutas: Manzanas, peras, melocotones, sandías (buenas fuentes de agua).

  • Carbohidratos (con moderación): Arroz, patata. 


Alimentos a Evitar (Ricos en Purinas):

  • Carnes rojas: Carne de res, cordero, venado.

  • Vísceras: Hígado, riñones, corazón (especialmente ricos en purinas).

  • Pescado azul/graso: Sardinas, caballa, salmón, atún, mariscos (ostras, mejillones, camarones).

  • Algunas verduras: Espinacas, espárragos, coliflor, champiñones.

  • Legumbres: Frijoles y guisantes.

  • Alimentos con sal añadida: Evitar la comida de mesa y los alimentos procesados. 



Latas – Alimentación humeda (No se recomienda utilizar durante más de 6 meses)


  • Hill's Prescription Diet U/D Urinary Care


Piensos – Alimentación seca (No se recomienda utilizar durante más de 6 meses)


  • Hill´s U/D Urinary Care

  • Royal canin Urinary U/C

  • Advance Urinary Low Purine



Suplementos en la alimentación

 

  • Bicarbonato sódico & Citrato de potasio: Ayudan a reducir el ácido úrico al alcalinizar la orina, haciéndola menos ácida y más soluble, lo que facilita la disolución de cristales y cálculos de ácido úrico y su excreción por los riñones.

  • Bienestar Urinario (Wildbalance) & Urinary Berry (Super Snouts): Están indicados para infecciones urinarias, regulación del PH de la orina, incontinencia urinaria, cristales de estruvita y como suplemento para un correcto funcionamiento de riñón y vejiga y para fortalecer el sistema inmunológico.



Tratamiento médico (Solo bajo supervisión veterinaria)

 

El tratamiento médico de los cálculos de urato se basa en una combinación de cinco puntos. Primeramente, la administración de una dieta baja en purinas, evitando el pescado y las vísceras. Sin embargo, se podrían administrar proteínas vegetales, huevos y productos lácteos ya que son fuentes de proteínas con bajo contenido en precursores de purina.

Por otro lado, se tendría que alcalinizar la orina ya que contiene pequeñas cantidades de amoniaco e iones amonio, disminuyendo así el riesgo de la aparición de urolitos. Se deberían evitar valores de pH > 7,5 ya que se podrían formar depósitos secundarios de fosfato cálcico, dificultando la disolución de los cálculos. Asimismo, también se tendría que aumentar el volumen de la orina y controlar las infecciones del tracto urinario.

 

Por último, la forma más eficaz para disminuir la excreción urinaria de urato es la administración de alopurinol. Esto se debe a que es un inhibidor de la xantina oxidasa, que provoca el aumento de las concentraciones de xantina e hipoxantina urinarias haciendo disminuir el urato.

En el caso de perros con SPS  (shunt portosistémico) se sabe poco sobre el comportamiento de los cálculos de urato tras la corrección quirúrgica de los SPS.



Tratamiento quirúrgico (Solo bajo supervisión veterinaria y siempre como última opción)

 

El tratamiento quirúrgico se indica para aquellos animales que tienen cálculos grandes, los cuales no se han podido eliminar con el tratamiento médico o que no pueden ser eliminados por la orina a través de la uretra por su tamaño o por una obstrucción, o también, en los casos en los que tengan algún tipo de defecto urinario que les predisponen a una ITU. Aunque se eliminen los cálculos mediante la cirugía, pueden aparecer recidivas por pequeños fragmentos de los cálculos que no han podido ser eliminados y que podrían servir como nidos. Además, sería necesario realizar un examen radiológico después de la cirugía para comprobar que realmente se han eliminado todos los cálculos.

Otra manera de eliminar urolitos de pequeño tamaño o bien de la vejiga o de la uretra, sería a través de la urohidropropulsión retrógrada o cistoscopia.

Además, se ha evidenciado la fragmentación de cálculos renales y en la uretra mediante litotricia gracias a ondas de choque electrohidráulica o extracorporal. En el caso de los urolitos vesicales, la litotricia también es eficaz. Sin embargo, estas técnicas citadas tienen una disponibilidad limitada.

 

El tiempo necesario para la disolución de los urolitos es variable y puede oscilar bastante, aunque en un estudio, el tiempo medio de disolución fue de 14 semanas. Tras la eliminación o disolución se deberán realizar análisis de orina y técnicas de diagnóstico por imagen cada 1 o 2 meses durante medio año, y mantener la dieta restringida en purinas.



 

 11.    RESUMEN


Siguiendo las "tres reglas de oro del dálmata", aumentarás considerablemente las posibilidades de que tu perro viva una vida más larga, saludable y sin enfermedades.

 

1. Una dieta baja en purinas.

2. Mucha agua fresca.

3. Ejercicio frecuente y regular.


La dieta "saludable" del dálmata, una dieta de alta calidad, totalmente natural, sin aditivos ni conservantes es vital para perros de todas las formas, tamaños y razas, pero aún más importante para la vitalidad y el bienestar general de tu dálmata. 


Comentarios


bottom of page