ENTREVISTA Al juez rsce D. LUCAS PASTOR BAYO
- Lucía Rodríguez

- 1 ene
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Hablemos sobe el dálmata y su morfología, conoce sus rasgos más característicos y la importancia del estándar a través de ésta entrevista a un Juez RSCE: D. Lucas Pastor (ES).

La raza dálmata es una de las razas caninas más antiguas y durante todo este tiempo ha demostrado ser una raza fuerte, sana y versátil. Llega a día de hoy sin cambios en su morfología, algo a tener muy presente, pues con la atención y cuidados adecuados, el dálmata será un perro saludable y de carácter alegre con el que disfrutar mucho de su compañía.
Su porte físico y fortaleza innata confieren al dálmata habilidades incuestionables para destacar en deportes o actividades relacionadas con el rescate o el rastro. Su inteligencia le permite aprender con mucha rapidez y destaca sobre todo por el vínculo que crea con su tutor y familia, algo que los convirtió en Carriage Dog y de esto hablaremos en una próxima entrada de Blog.

Ahora, hablemos sobe morfología, es importante conocer sus características físicas según el estándar de la raza que viene recogido por la FCI y es el Nº153. 17.11.2011. El estándar debe ser "la Biblia" del criador, pues sus desviaciones no corresponden a líneas sino más bien a perros que no son representativos de la raza.

Como invitado especial en esta serie de entrevistas, D. Lucas Pastor juez RSCE, criador con afijo Mandela Ridgeback y vicepresidente del club RRCE, aficionado y gran defensor del grupo 6.
E: Si hablamos del perro de raza, sabemos que existen cerca de 400 razas caninas, pero entre todas ellas, a pesar de sus diferencias, ¿cuál es, en su opinión, la característica en común que los hace tan especiales?
L: Dada la disparidad morfológica que hay entre un Chihuahua y un Gran Danés, resultaría prácticamente imposible buscar una característica en común, estructuralmente hablando, entre las más de 400 razas. Pero, por otra parte, lo que obviamente sí tienen en común y hace que todas las razas sean especiales, es su fidelidad y lealtad a la familia. Cada raza tiene un carácter, pero todas ellas tienen ese punto en común. Ellos dependen de nosotros igual que nosotros de ellos. Citando a uno de los criadores pioneros del Rhodesian Ridgeback y autor del primer libro sobre la raza, en 1957, T.C. Hawley: “Cuanto más vemos hombres y perros, más nos vemos obligados a admirar al perro”.
E: Sabemos cuál es su favorita, ¿cómo comenzó su vínculo con el Rhodesian Ridgeback y qué le atrajo de esta raza en particular?
L: Desde niño he estado ligado a la caza y a la gran mayoría de razas del grupo 6. En mi adolescencia conocí el RR como perro de caza, y como era de esperar, me fascinó que tuviera una cresta sobre la línea dorsal y, acabó de asombrarme el hecho de que “cazaban leones”. Esto, para un chaval de 14 años es fascinante. Así que aquel día me prometí a mí mismo que en algún momento de mi vida tendría un Ridgeback.

E: ¿En qué momento decidió convertirse también en juez canino y qué le motivó a dar ese paso?
L: Es algo que jamás me planteé, la verdad. Simplemente surgió. Y surgió motivado precisamente por mi afición a las razas de caza, en especial a las del grupo 6. Siempre he pensado que hay pocos jueces que realmente entiendan y vivan estas razas tan particulares. Siempre me ha dado la sensación que éramos el grupo “olvidado” en las exposiciones, así que, decidí intentar cambiar este hecho desde dentro.
E: Desde la perspectiva del juez, ¿cuáles son los elementos del estándar que considera más determinantes y aquellos en los que se debe prestar más atención?
L: Soy un firme defensor de que “el estándar está para cumplirlo". Es decir, la estructura del perro, su morfología, nos la dictamina dicho estándar. Si bien, creo que hay, a mí juicio, 4 patas fundamentales (el orden podría variar):
En primer lugar me parece muy importante el dimorfismo sexual. La diferencia entre macho y hembra ha de ser obvia.
En segundo lugar, y relacionado con el primero, la cabeza y su estructura, así como su expresión y la mirada.
Tercero, el carácter. Es un básico al cual se le presta poca atención en las exposiciones de belleza. Normalmente se nos olvida que los ejemplares que vemos sobre el ring van a ser reproductores el día de mañana y, cada raza ha de tener su carácter particular y exclusivo. El carácter de cada raza es fundamental para su buen porvenir. Hay que darle la importancia que tiene.
Por último, el movimiento. La chispa. La alegría sobre el ring. A veces, este punto puede decantar la balanza.
E: Si hablamos del Dálmata:

¿Cuál es, para usted, la esencia del Dálmata según el estándar?
L: Esencia… si hablamos de esencia en un raza tan especial, probablemente sea su manto. Su moteado tan característico y único. Ahora bien, si hablamos de otros factores más generalistas, y no tan exclusivos, desde luego me decantaría por, como comentaba anteriormente, el dimorfismo sexual. Últimamente vemos hembras muy masculinas, grandes y pesadas, igual que los machos, cada día más toscos e incluso más molosos. Y estos detalles los deja claros el propio estándar: “El movimiento debe ser elegante. Las diferencias de sexo deben ser visibles.”
Un movimiento elegante con un Dálmata pesado es complicado…
E: Es una de las razas extranjeras que menos se ve en un podio de BIS, ¿cree que hay actualmente ejemplares de la raza Dálmata que merecen un reconocimiento como tal?
L: Por supuesto, si bien yo creo que esto es un problema generalizado dentro del grupo 6 (salvo contadas excepciones). Nos hemos acostumbrado a ver siempre los mismos perros en los podiums y esto es, a mi criterio, un mal endémico de las exposiciones caninas.
E: ¿Cómo valora el nivel del Dálmata en exposiciones en España y Europa actualmente?
L: No tengo una idea formada de cómo está la raza a nivel europeo, pero en España sí tengo claro que es una raza en constante crecimiento y evolución. La cual, últimamente, ha cogido un fuerte impulso como así lo demuestran los datos de las exposiciones nacionales, siendo el Dálmata, en casi todas ellas, la raza más numerosa del grupo 6. Y claro, todo esto viene avalado por los nuevos criadores que se suman a los varios ya existentes y consolidados que llevan años criando la raza en España, además de los nuevos expositores que vemos en muchas exposiciones. Todo esto, francamente, ayuda a subir el nivel de la raza. Una competencia sana siempre va a favor del desarrollo y crecimiento de toda raza canina (obviamente si todos respetan el estándar de la raza, tanto criadores, como expositores y jueces).

E: ¿Qué rasgos considera más importantes encontrar hoy en un Dálmata verdaderamente excepcional?
L: No hay un rasgo que haga un Dálmata (ni ningún perro) excepcional. El perro perfecto no existe. Si bien, para que un perro sea lo más excepcional posible, resulta evidente que ha de ser un perro que se acerque y cumpla al máximo su estándar.
En lo personal, como ya he dicho anteriormente, a mi me gusta ver que un macho es un macho y una hembra una hembra. Pero si nos ceñimos a algún detalle del estándar en concreto, creo que un buen Dálmata que cumpla al máximo con el estándar, si además tienen un moteado perfecto (algo que no abunda en las exposiciones) y además tiene una dentición completa, esto sería lo más cerca de la excepcionalidad posible, puesto que son tres rasgos que no siempre se dan a la vez. A veces tenemos un perro morfologicamente perfecto pero no le acompaña el moteado o, le falta algún premolar, que pese a no ser una falta descalificante, no acerca al perro a la excepcionalidad.
Desde la AEFD queremos dar las gracias a D. Lucas Pastor Bayo, por su implicación y ganas de colaborar siempre pero también por compartir su opinión.
¡Seguimos!




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